El PLATER (Pla Territorial Sectorial per a la Implantació de les Energies Renovables), es la ambiciosa (y debatida) herramienta de ordenación territorial que el Govern de la Generalitat ha impulsado y abierto a información pública.
El objetivo central del PLATER es estructurar cómo, cuánto y dónde se van a desplegar los parques eólicos y las plantas fotovoltaicas en Cataluña para cumplir con los objetivos de descarbonización de la PROENCAT 2050 (Prospectiva Energètica de Catalunya).
mapa de plater

el plater y el papagai

En el caso del Papagai, el PLATER prevé una Zona Prioritaria para instalación fotovoltaica al noreste de la urbanización.
En el caso de Sant Jaume, el ayuntamiento hará una presentación pública de sus alegaciones en sesión informativa el martes 14 de Julio de 2026, a las 19:00 en la Sala de Actos de Cellers Domenys.
Por su parte, en La Bisbal, el ayuntamiento presentará alegaciones.

PLATER – Propuesta Generalitat. Zonas prioritarias cercanas al Papagai en el círculo.

PLATER – Propuesta Alegaciones Ajuntament Sant Jaume.
Las zonas prioritarias cercanas al Papagai desaparecen.
Los puntos clave que definen este plan territorial detallan sus aspectos esenciales:
1. El Objetivo: Dejar atrás el modelo «proyecto a proyecto»
Hasta ahora, las instalaciones renovables se gestionaban a medida que las empresas promotoras presentaban proyectos, lo que generaba una enorme saturación en ciertas comarcas y una fuerte contestación social. El PLATER busca precisamente lo contrario: planificar desde la administración de forma macro.
- Define cartográficamente qué zonas son aptas, cuáles son de exclusión (por protección ambiental o agraria) y bajo qué criterios.
- Aspira a que en 2030 el 50% de la energía consumida en Cataluña sea verde, con la vista puesta en un modelo 100% renovable para 2050.
2. El reparto del territorio (Los «Polos» Energéticos)
Para evitar que toda la carga caiga en las comarcas que tradicionalmente han asumido más producción (como las comarcas del sur de Tarragona, que concentran un gran porcentaje de la eólica actual), el PLATER propone un reequilibrio territorial, aunque esto ha levantado ampollas en nuevas zonas. Por ejemplo:
- Alt Empordà: Se proyecta como uno de los grandes focos, asignándole una potencia considerable tanto fotovoltaica como eólica.
- Terres de l’Ebre y el Priorat: El plan incrementa notablemente las previsiones de potencia eólica respecto a lo que los consejos comarcales o plataformas locales pretendían limitar para proteger el paisaje.
- Placas en el suelo: Aunque el plan prioriza el autoconsumo en tejados, polígonos industriales y zonas urbanizadas, los datos del propio plan asumen que en torno al 80% de las placas solares fotovoltaicas planificadas tendrán que acabar instalándose en suelo/espacios abiertos para alcanzar los miles de megavatios (MW) necesarios.
3. Herramienta para los Ayuntamientos
El PLATER se ha diseñado para ser el marco normativo que dé herramientas a los municipios. Los ayuntamientos podrán usar este mapa general para regular e integrar los proyectos en sus propios términos municipales, ordenando el planeamiento urbanístico local en base a los datos de potencial renovable reales de su zona.
4. La polémica y el rechazo local
Como suele ocurrir con la implantación de infraestructuras a gran escala, el plan está recibiendo fuertes críticas desde el mundo rural y diversas comarcas (como las Garrigues, l’Anoia o la Terra Alta). Los alcaldes y plataformas vecinales denuncian a menudo que:
- Se produce una masificación de molinos o placas en zonas agrarias o de valor paisajístico.
- El modelo sigue estando centralizado en la producción a gran escala para enviar la energía hacia las áreas metropolitanas (el área de Barcelona), en lugar de fomentar únicamente una generación distribuida puramente local.
El plan prevé un proceso de alegaciones y debates territoriales muy intenso antes de su aprobación definitiva y entrada en vigor (estimada hacia 2027).

